No puedo, no llego… Páralo antes de perder tu día

¿Eres de los que a lo largo del día mantienen un diálogo interno del tipo no puedo, no llego…?

¿Te pasa a veces que te levantas agotado/a y sin ninguna gana de abordar todas las tareas y responsabilidades que te quedan en el día?

A mi me pasa en muchas ocasiones. Te voy a dar unos tips para que tu día pueda seguir siendo, digamos gracioso, en vez de coger una cuesta abajo sin frenos y estrellarte contra el muro llamado angustia, ansiedad o no puedo con mi vida.

  1. Tranquilizo a mi mente
  2. Priorizo tareas, las ordeno y ubico
  3. Presencia y disfrute en la realización de cada tarea
  4. Me quiero con lo que puedo dar en cada momento sin exigirme
  1. Tranquilizo a mi mente

Lo primero es darle tranquilidad a tu mente porque esta es muy obediente y se activa con las instrucciones que tú le das.

Si le das mensajes de no puedo, no llego, va a reforzar este mensaje todo el día pues tu le has dicho que esto te genera malestar, o sea que no poder es peligroso y comenzará el bucle que te lleva al estrellato.

Para que tu mente funcione con paz has de decirle que si no puedes o no llegas no pasa nada ya que lo primero es tu tranquilidad para que puedas desarrollar tareas con efectividad garantizando tu salud.

2. Priorizo tareas, las ordeno y ubico

Esto es concretar de manera consciente cuáles son las tareas prioritarias y ubicarlas en orden y momentos claros de realización.

En casa habrá cientos de cosas por mejorar como planchar, colada, limpiar, comida… pero, ¿qué es lo prioritario? Concreta lo que sí o sí tienes que hacer hoy. Lo mismo en el trabajo y a continuación ordena y ubica.

Por ejemplo, primero preparar desayunos y después arreglarme. En el trabajo, mandar correo, cumplimentar informes… si no me da tiempo a dejar comida hecha hago arroz cuando llegue que se hace en 5 min o voy a comidas para llevar.

Esto hará que tu mente perciba que está todo controlado y se relajará.

3. Presencia y disfrute en la realización de cada tarea

Céntrate en cada tarea y no pienses en las que me quedan, tu mente tiende a esto porque tú le has dado las instrucciones de que no llegar a todo es peligroso por esto es muy importante reprogramar las instrucciones previas dejándole claro que no pasa nada por no llegar y que lo importante es estar tranquilo y disfrutar de la concentración durante la realización de cada tarea.

Como decía mi abuela, una cosica detrás de otra.

4. Me quiero con lo que puedo dar en cada momento sin exigirme

Una de las creencias de identidad que causan más sufrimiento a las personas es la de que para ser querido y valorado tengo que ser super efectiva y hacerlo todo perfecto. Y claro esto es imposible de conseguir con lo que la sensación y percepción que tienen es siempre no llego, no puedo… con la consecuente aparición de ansiedad, angustia incluso ataques de pánico.

Así que cuando uno empieza a notar incomodidad y tensión es muy importante respirar y recordarte que eres maravilloso y merecedor de amor siempre al margen de que hagas más o menos ya que tus acciones han de surgir de la intención de disfrutarte haciéndolas y no desde la necesidad de que los demás te quieran o valoren.

Así que ante la amenaza emocional respira y date muchos mimos. Recuerda que lo importante es que nada ni nadie tiene el poder de que cuides tu capacidad de amarte cuidarte y ofrecer tu mejor versión al resto.

“Pon amor a todo lo que hagas y haz solamente aquello con lo que te ames”

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